Ultimamente te odio tanto como te amo. Me muero por besarte y a la vez, por matarte.
Sueño
con el momento en que me acercare a ti, apartare tus rizos de la cara y
tomare entre mis manos tu rostro. Después recorreré suavemente la
silueta de tu barbilla hasta dejar una mano detrás de tu cuello y mirar
fijamente a tus ojos antes de mi siguiente movimiento. Aquí es donde
esta mi dilema: besarte con locura o asfixiarte entre mis dedos.
Vas
por la vida sin preocupaciones, jovial y alegre. Ten cuidado en cada
paso, que alguien podría colocarte una trampa de amor... o una trampa
para osos.
Creo que ahora entiendo como un corazón atravesado por
una flecha puede tener dos interpretaciones: El dulce pero apasionado
flechazo de cupido; y el preciso y frió disparo de un arco tensado por
el mas cruel mercenario ... y ambas las quiero para ti.
¿Y porque te odio? Por hacerme amarte tanto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario