domingo, 5 de diciembre de 2010

Adios primer amor...

¿Como la conocí? Mentiría si dijera que lo recuerdo. Lo que si recuerdo es la primera vez que la vi. No mirarla porque si, sino darme cuenta de su existencia.

Es un día del que jamas le pregunte, de mucho antes de conocerla, un día que ni siquiera ella debe recordar. Corría hacia mi clase (si, siempre llego tarde) y mientras subía las escaleras me tope con un grupo de chicas; a algunas las conocía, a otras no... no era importante. Estaban reunidas alrededor de una chica que lloraba, tratando de consolarla...
Y entonces levanto la vista, y por un momento cruce la mirada con ella...
No estoy seguro que paso, pero cuando mire a través de esos ojos llorosos, algo cambio. Y sin conocerla, sin saber nada de ella, lo único que pude pensar fue en que no quería verla sufrir.

Por azares del destino, nos hicimos amigos. Conocí a su novio, e incluso ella me animaba a acercarme a cierta chica... ¿Se puede pasar de ser amigos a algo mas? En mi opinión si es posible (mas que en mi opinión... en mi experiencia).
Pero solo eramos eso: unos muy buenos amigos... hasta que...

La conversación estoy seguro que trataba temas de escuela, examenes, etc. Se sentía preocupada por el futuro, y la conversacion tomo un tono mas filosófico...
Abrí un archivo en el cual había escrito varias frases que me habían gustado, y se las fui leyendo...
Cuando termine de recitar la ultima, despegue los ojos del monitor y al voltear hacia ella me encontré con su mirada... fija en mi... aun recuerdo que dijo: "Sabes? Creo que en estos últimos días he conocido una parte de ti que nadie mas ve". Hasta ahora ha tenido razón, ya que nadie ha logrado verme así de nuevo.
Pero en ese momento fue que todo hizo click, todo tuvo sentido... ese fue el chispazo que necesitaba el corazón. La soledad que lleve conmigo por años se había esfumado, la ira desapareció... todo lo que necesitaba estaba en ella (y hasta ese día no me di cuenta de que lo necesitaba).

Los días pasaban con rapidez a su lado; podría haber muerto abrazándola y todo estaría bien.
Pero... yo estaba lleno de miedo y duda. ¿Y si no sentía lo que yo? La quise tanto que no me atrevía a arriesgar lo que teníamos... y me equivoque, pues el tiempo me enseño que la única manera de ganar era arriesgando.
Y el tiempo que se nos fue dado se agoto, cada quien debió seguir su camino. Mi castigo fue ese: perderle.

Me quedan recuerdos de ella: contemplarla mientras estudiaba... conversar sobre cualquier tumbados en el pasto... aquel verano que nos escribimos día y noche... caminar abrazados bajo la lluvia... ese desayuno con mi madre... aquella película en que la mire y sentí que ya no era mía... esa noche de playa en un muelle, cuando su mensaje decía "te extraño tanto, no sabes como quisiera estar ahí", y pasar la noche observando esa luna y preguntadome si la volvería a ver... la foto que nos tomamos en unas escaleras solitarias... un paseo de la mano en el museo... esa llamada, con la que entendí que todo acabaría, que me hizo llorar en un rincón... el paseo en bote... verla bajar por las escaleras sonriendome...

Tantas cosas... que hoy debo dejar como lo que son: recuerdos.

Porque quiero que sea feliz...
Porque se que ella querría lo mismo para mi...
Porque comienzo a comprender que algo tan hermoso no debe olvidarse, ni ser forzado a volver. Se merece ser honrado.

¿Y como hacerlo?
Entregándole a quien ocupe nuestro presente todo lo que merece, lo que ella mereció en su momento...

Aunque tal vez nunca vea esto... gracias... y te querré por siempre :)

2 comentarios: